Suscribete

Invertir en el África subsahariana: ¿riesgo u oportunidad?

La crisis que muchos países subsaharianos experimentan como resultado de la caída del precio del petróleo y el gas ofrece más que nunca oportunidades reales de inversión. Este es particularmente el caso en Angola y Mozambique.

Invertir en el África subsahariana no está exento de riesgos. Sector financiero casi inexistente o apenas incipiente, control del movimiento de capitales, economía cerrada y aún ampliamente nacionalizada, liquidez raramente garantizada y democracia frágil: aún quedan muchas barreras por levantar para que la región se convierta en una tierra de bienvenida para el capital extranjero .

Sin embargo, nuestra experiencia en la región muestra que a pesar de sus dificultades, países tan diversos como Angola y Mozambique tienen todo para ganar un lugar en la economía global. Varias señales indican que hoy más que nunca, es hora de cruzar el Rubicon. Siempre que ofrezca un proyecto de desarrollo real y respete ciertas precauciones.

Por qué invertir

La primera señal es económica. Aunque todavía están muy poco diversificadas y ofrecen poco valor agregado, estas economías dependen de la riqueza de su subsuelo, particularmente petróleo, gas natural y minerales. Con el respaldo del crecimiento mundial estimado en 3.4% en 2017 por el FMI, el doble en China e India, sus principales clientes, estos mercados son extremadamente boyantes.

El segundo signo es político. Las elecciones en Angola supusieron que el presidente José Eduardo dos Santos que ha estado en el poder desde 1979, ha dado el relevo a João Manuel GonçalvesLourenço, y es muestra de que ha habido un progreso significativo en la democracia en la región en los últimos años.

Tercer aspecto alentador, el establecimiento de una gran diáspora portuguesa y europea. Vinculado a trabajos de gestión en sectores como la mecánica automotriz, construcción o infraestructura (línea de desarrollo, por ejemplo), estos expatriados desde hace mucho tiempo eran capaces de fortalecer su credibilidad con la población local que contribuye al desarrollo económico y empleo.

El cuarto punto positivo es la promesa de un rápido retorno de la inversión (de unos meses a un máximo de seis años en promedio) y alta, debido a la fuerte demanda de muchos productos domésticos e industriales, los costos laborales y los importantes márgenes.

Quinto punto, finalmente, las dificultades económicas en Angola, y especialmente en Mozambique, tienen paradójicamente todo para convertirse en una fuerza. Ya sea en turismo, agricultura, logística, salud o la industria alimentaria y la infraestructura (red vial, electricidad, ferrocarril, etc.), estos países tienen todo para reconstruir. La demanda está ahí. La pregunta ahora es cómo comenzar.

Encuentre un socio local

Debido a los altos costos de exploración e implementación, estos mercados están dirigidos principalmente a inversores sólidos, PYME o grandes grupos, que estén familiarizados con África y dispuestos a proponer un proyecto de desarrollo real. Pero cualquiera que sea su tamaño, encontrar un socio local sigue siendo la clave de cualquier inversión, a pesar de la presión sobre los beneficios que conlleva. Cercano al gobierno, bien introducido en las diversas redes de distribución y centros de consumo, este socio es casi obligatorio para ingresar al mercado y desarrollar su negocio.

Angola, un país con un potencial excepcional

Segundo economía del África subsahariana con un producto interno bruto (PIB) de 102 mil millones, un crecimiento anual de aproximadamente 6% entre 2000 y 2016 y una población de 27 millones de habitantes, 65% son menores de 24 años : Angola tiene un potencial económico excepcional. La baja crisis del precio del petróleo, que es el segundo mayor exportador de África, ha llevado al gobierno a abrirse y buscar formas de diversificar la economía. Se han identificado varios sectores como prioridades y de interés nacional. Se entenderá que, en un contexto tan favorable, las mejores oportunidades de inversión se dan para aprovechar hoy la aparición de una bolsa de valores que permitirá la consolidación del sector bancario, promoverá aún más la financiación de la economía.

Mozambique: invertir en infraestructura

Uno de los países más pobres del mundo, con un crecimiento promedio del 1,4% en los últimos diez años y un PIB de 15 mil millones de dólares, Mozambique, 28 millones de habitantes, es un rico productor de gas natural. El deseo del gobierno de desarrollar la producción de electricidad a partir de este recurso sugiere un gran potencial. Especialmente con Sudáfrica como vecino, que ofrecería oportunidades reales. Por lo tanto, las inversiones deberían centrarse en infraestructuras que todavía son muy precarias (red vial, logística, etc.) con el fin de promover la explotación y la exportación de esta energía.

Angola y Mozambique son un terreno fértil para los negocios. Más allá de los clichés que aún atemorizan a algunos inversores, las oportunidades están ahí. Y ahora. Lo importante es estar bien informado. Y atreverse a dar el paso.

Tal vez le interese:

indegate consulting

Sé el primero en comentar en "Invertir en el África subsahariana: ¿riesgo u oportunidad?"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*